Grulla comun alimentandose en un rastrojo en invierno

Foto: Diego Delso · CC BY-SA 4.0

La migración de las grullas en los Montes de Toledo

Cada otoño llegan del norte de Europa y se quedan todo el invierno. Al amanecer salen en bandos de los embalses donde han dormido y se reparten por la dehesa; al atardecer vuelven. Se oyen antes de verse: el trompeteo de una bandada de grullas se escucha a mucha distancia.

Cuándo llegan y cuándo se van

Las primeras entran en Cabañeros alrededor del 15 de octubre, por Santa Teresa. A partir de ahí van llegando bandos hasta que el grueso se asienta para pasar el invierno.

La marcha es a finales de febrero: se juntan en bandos grandes y salen hacia el norte, con escala en la laguna de Puebla de Beleña, en Guadalajara, y en la de Gallocanta, entre Zaragoza y Teruel. De octubre a febrero, por tanto, hay grullas casi todos los días.

Las mejores horas son el amanecer y el atardecer, cuando salen del dormidero y cuando vuelven a él. En medio del día están repartidas y cuesta más verlas juntas.

Bando de grullas comunes volando bajo sobre un campo en invierno
Foto: Diego Delso · CC BY-SA 4.0

De dónde vienen

Crían en el norte y el este de Europa: Noruega, Suecia, Finlandia, Alemania, Polonia, los países bálticos y el oeste de Rusia. Bajan por la llamada ruta occidental, que pasa por la isla alemana de Rügen, los lagos de la Champaña francesa, las landas de Gascuña y los Pirineos, y hace su gran parada ibérica en Gallocanta, donde en los picos de noviembre y de febrero se juntan más de 100.000 aves.

Desde allí se reparten por sus cuarteles de invierno. España es el principal de toda la ruta: SEO/BirdLife estima entre 260.000 y 270.000 grullas invernando en el país. Las dehesas extremeñas reúnen algo más de la mitad; los Montes de Toledo son uno de los núcleos del centro peninsular.

Por qué se quedan aquí

Porque tienen las dos cosas que necesitan a poca distancia una de otra: agua donde dormir y comida donde pasar el día. Duermen de pie en aguas someras, donde ningún zorro puede acercarse sin que lo oigan, y de día comen bellota en la dehesa de encinas, además de rastrojos de cereal y restos de maíz cosechado.

El dormidero principal de la comarca es el embalse de la Torre de Abraham, en Retuerta del Bullaque; el segundo es el de Las Póvedas. En el censo de enero de 2017 se contaron 6.859 grullas entrando a dormir en Torre de Abraham y 1.856 en Las Póvedas: en torno a 8.000 aves en Cabañeros y su entorno aquel invierno.

Bando de grullas comunes alimentandose en un rastrojo en invierno
Foto: Diego Delso · CC BY-SA 4.0

Cómo verlas

  • En el dormidero, al amanecer o al atardecer. El mirador del embalse de la Torre de Abraham tiene tres paneles interpretativos y domina el embalse y la raña de Retuerta. Es el sitio clásico para ver entrar los bandos.
  • De día, en la dehesa y los rastrojos. No hace falta un punto concreto: se mira el cielo y se escucha. Los bandos cruzan en V y se oyen de lejos.
  • Centros de visitantes del parque. Casa Palillos, Horcajo de los Montes y Torre de Abraham. Conviene consultar horarios antes de ir, porque no todos abren todos los días.

Lleva prismáticos: la distancia de observación es larga y de cerca no se dejan. Y no te acerques al dormidero ni salgas de los caminos: si se levantan de noche pierden el descanso que han venido a buscar desde 2.500 km más al norte.

Atardecer sobre la dehesa de encinas de Cork Valley, en los Montes de Toledo

Desde Cork Valley

Cork Valley está en Hontanar, dentro del área de influencia del Parque Nacional de Cabañeros. Retuerta del Bullaque, el pueblo del embalse de la Torre de Abraham, queda a 32,7 km por carretera. Navas de Estena, la puerta del parque más cercana, está a 21,4 km por la misma carretera en la que está la finca.

La finca son 70 hectáreas privadas de encinar y dehesa abierta, justo el tipo de campo en el que las grullas pasan el día. En invierno es habitual oír pasar los bandos sobre la finca a primera y a última hora.

Y cuando cae la noche cambia el plano: Cork Valley es Destino Starlight certificado, así que al último bando del atardecer le sigue un cielo con la Vía Láctea a simple vista. Dormirás en una cabaña de madera o una Casa Espejo, solo para adultos, a 130 km de Madrid.

  • 32,7 kmA Retuerta del Bullaque
  • Oct–FebTemporada de grullas
  • ~8.000Censo invernal en Cabañeros

Ven en temporada de grullas

Son cinco meses al año, de octubre a febrero, con las noches más limpias del cielo de los Montes de Toledo.

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